Tras los hechos ocurridos en Myanmar, debido al terremoto que dejó en un completo desastre la infraestructura, así como la cadena de suministros de dicho país, tenemos que reflexionar sobre las consecuencias que podríamos tener al afrontar un terremoto de esa magnitud, o mucho peor. ¿Nos encontramos preparados? ¿Tenemos políticas públicas sólidas para este tipo de situaciones?
Para poder analizar correctamente la situación en la que nos encontramos, tenemos que saber a qué nos enfrentamos, los retos que tenemos como país. La construcción ilegal/informal viene siendo el principal factor negativo al que se enfrenta no solo Perú, sino que todo el mundo, según la agencia de las Naciones Unidas:
El Perú no es ajeno a esta problemática, la Cámara Peruana de Construcción (Capeco, 2017) señala que se registró un 70% de viviendas en Lima, que son de autoconstrucciones, estoquiere decir que no tuvieron un correcto estudio de suelo o una deficiente planificación urbana en la expansión de urbanizaciones, esto se debe principalmente a dos factores, el factor económico y el déficit de viviendas que tiene el Perú, teniendo como resultado la ocupación informal de terrenos que no cuentan con los servicios básicos que serían de mucha ayuda al momento de enfrentar un desastre natural. El interés por abordar esta situación se va incrementando para los distintos gobiernos del mundo, especialmente para los que se encuentran ubicados en el Cinturón de Fuego del Pacifico.
Proyectos contenidos en los planes urbanos (a marzo de 2016)

Fuente: Consejo Nacional de Competitividad y Formalización (CNCF) – MEF. Agosto 2016.
Como podemos observar, si bien tenemos un considerable número de proyectos, solo una pequeña parte logra ser viable para su ejecución, esto no quiere decir que solo sean inviables desde el punto de vista económico, sino que no lograron cumplir con los requisitos técnicos y sociales, esto puede ser resultado de la falta de capacidad técnica o asesoramiento de los gobiernos locales y regionales. Cabe mencionar Techo Propio que es uno de los programas más importantes para combatir la expansión urbana informal, enfocándose en la construcción de viviendas para familias de bajos recursos, si bien este programa del 2002 sigue teniendo mucha relevancia al día de hoy, nos da la sensación de que no hubo cambios significativos a nivel nacional, debido a que es un programa que interviene una vivienda a nivel individual. Impulsar proyectos como Ciudad Bicentenario tienen que ser de suma importancia para nuestro gobierno ya que es la única manera de detener el déficit de viviendas en el Perú.
El no resolver o minimizar esta problemática solo trae consigo el aumento de viviendas autoconstruidas que no puedan brindar la seguridad de las familias frente a desastres naturales. En un reciente artículo, Espinoza y Delgado (2025) evalúan la resiliencia nacional del Perú ante desastres. Para esto, tenemos que tener en claro que la resiliencia ante desastres es multidimensional, ya que abarca infraestructura, sistemas y comunidades.

Fuente: Elaboración propia
De este análisis se puede extraer la poca cohesión institucional que muestra el país ante desastres naturales, la poca conciencia y capacitación de los ciudadanos, y el crecimiento económico sostenido que no se traduce en un desarrollo equivalente de la resiliencia ante desastres naturales. Si bien el gobierno plantea convenios de cooperación interinstitucional, como el convenio específico de cooperación entre el Instituto Geofísico del Perú (IGP) y el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) (Instituto Geofísico del Perú, 2024), estos no suelen tener un impacto real, ya que no solo basta con obtener información, si no que tenemos que traducirlas a acciones concretas, con voluntad política, para que puedan mantenerse en el tiempo.
En conclusión, es necesario contar con resultados visibles y concretos para que, una vez estemos frente a un desastre natural, podamos estar seguros de que tendremos los recursos, una comunicación efectiva entre los 3 niveles de gobierno y la voluntad política para lograr un cambio.

