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La inmediatez de la política peruana

Escrito por: Diego Florez

dflorezc@ceicp.pe

La política peruana de la última década podría sintetizarse en una sola palabra: i-n-e-s-t-a-b-i-l-i-d-a-d. Los cambios suelen ocurrir tan rápidos que parecen ser el resultado del chasquido de los dedos de Thanos. Confieso que escribo esto con el temor de que, para cuando lo públique, el escenario político sea otro. Estamos frente a la política de la inmediatez peruana. 

Los sucesos políticos del 9OCT25 fueron rápidos e inesperados como los que ocurrieron el 21MAR18, 30SET19, 9NOV20, 10NOV - 15NOV20, 7DIC22. Los “analistas políticos” no previeron estos giros abruptos de la política peruana, pero eso no fue lo malo, lo malo es presentar estos eventos con la etiqueta de “crisis política”, la misma con la que hoy muchos intentan resumirlo todo.

En realidad, no estamos frente a una crisis. La crisis, por definición, es breve. Considerando que las instituciones funcionan según el contexto, hemos logrado construir un modelo a la peruana donde lo estable es la i-n-e-s-t-a-b-i-l-i-d-a-d de la política peruana caracterizada por constantes cambios bruscos que parecen surgir súbitamente.

La inmediatez de la política definida en horas

La política comenzó a acelerarse el 21MAR18. La difusión de los “mamanivideos” hizo insostenible el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, quien a las 15:00 horas presentó su renuncia. Al día siguiente, el Congreso aceptó su renuncia y Martín Vizcarra asumió la presidencia. Para el Perú del 2018, los cambios políticos aún no tenían la velocidad de aceleración que ahora nos caracteriza.

Los cambios se intensificaron el 30SET19, entre las 9:00 y las 17:00 horas, el presidente y el Congreso protagonizaron una carrera, el primero buscaba disolver el Congreso luego que se le negara la confianza en dos oportunidades al gabinete, el Congreso por su lado pretendía vacar al presidente. Al final, Martín Vizcarra logró imponerse disolviendo y convocando a nuevas elecciones. En horas, tuvimos cambios que parecen haber surgido inesperadamente.  

Un año después, el Perú volvió a ser protagonista de la inmediatez. Vizcarra, nuevamente en el centro del cambio, pero esta vez le toco perder frente al nuevo Congreso. El 09NOV20, cerca de las 19:00 horas, se aprobó la vacancia presidencial de Vizcarra, hacia las 20:00 horas, comenzaron protestas masivas a nivel nacional por su destitución, y a media noche se confirmaba que Manuel Merino sería el nuevo presidente. En las horas siguientes, las movilizaciones en las calles se intensificaron y derivaron en un estallido social que se prolongó hasta el 15NOV20, cuando Manuel Merino presentó su renuncia a la presidencia. Dos días después, el 17NOV20 el Congreso eligió a Francisco Sagasti como presidente.

Pese a la renovación de la clase política como resultado de las elecciones del 2021, un año y medio después el patrón volvió a repetirse. Para el 7DIC22, el Congreso tenía programado debatir la vacancia presidencial a las 15:00 horas; sin embargo, Pedro Castillo se adelantó y, alrededor de las 11:00 horas, anunció la disolución del Congreso. Ese mismo día, antes de las 16:00 horas, Dina Boluarte juramentó como presidenta.

Todos estos eventos se caracterizan por tener la apariencia de cambios repentinos, en otras palabras, no estaba en el radar o proyecciones de quienes se presentan como “analistas políticos”, los tomó a todos por sorpresa. En cada uno de esos días, los peruanos despertábamos sin saber que el día concluiría con cambios significativos para la política peruana.  

La inmediatez no es espontaneidad

La inmediatez, característica importante de la política peruana, no debe entenderse como sinónimo de espontaneidad. Los cambios abruptos que han caracterizado nuestra política como los ocurridos el 21MAR18, 30SET19, 9NOV20, 10NOV - 15NOV20, 7DIC22, 09OCT25, no surgieron de la nada, sino que fueron la culminación de tensiones acumuladas derivadas de la polarización política, las pugnas dentro de la clase política y el creciente antagonismo entre ésta y la ciudadanía. Esta dinámica ha erosionado tanto las relaciones verticales (entre el Estado y la sociedad) como las horizontales (entre los propios actores políticos).

La particularidad del 9OCT25 radica en que la ciudadanía percibe el desenlace como resultado del cálculo electoral de los partidos representados en el Congreso. En consecuencia, las convocatorias a nuevas protestas para los siguientes días evidencian que las tensiones originadas desde el 7DIC22 no se han resuelto con la vacancia de Dina Boluarte, sino que continúan latentes en el escenario político y social.

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