GRUPO CEICP

No se trata de pedir mucho, sino exigir estratégicamente

Escrito por: Diego Florez

dflorezc@ceicp.pe

Puede no ser popular lo que diré, pero las protestas convocadas contra el gobierno tienen pocas probabilidades de tener éxito. Es cierto que ello depende de cómo definamos el “éxito” de una protesta dado que ello puede ser definido en base de su alcance (número de manifestantes), territorialidad (número de lugares de protestas), cambios (modificación de políticas o decisiones gubernamentales), entre otros. Sin embargo, considerando la masividad alcanzada durante las protestas del pasado 15OCT25, correspondería evaluar sus resultados en función de sus demandas.

El problema de ello consiste en que no existe un único pliego de demandas. La denominada “Generación Z”, constituida por diferentes colectivos de jóvenes han publicado varios pronunciamientos en los que han ido marcando una amplia agenda de demandas: vacancia de Jerí, derogatoria de las leyes pro crimen, alto a la presión policial, que se vayan todos, justicia para heridos y fallecidos, e incluso han propuesto posibles nombres para presidente (Flor Pablo, Susel Paredes, Ruth Luque), asimismo, durante la última conferencia de prensa del 23OCT25, los representantes de la “Generación Z” agregaron demandas como la derogatoria de leyes antidemocráticas, reforma de la PNP, restitución de Delia Espinoza al Ministerio Público.

La multiplicidad de demandas, lejos de unirlos los ha ido separando, acusándose entre ellos de promover “fines políticos”. Entre 2022 y octubre del presente año, las protestas no han logrado construir lo que Carmen Ilizarbe (2022), retomando la teoría de Ernesto Laclau, denomina puntos nodales, es decir, significados o demandas principales capaces de articular a distintas organizaciones y actores en torno a una causa central.  

A la fecha, las protestas contra el gobierno no han logrado pasar de la multiplicidad de demandas a ejes o puntos nodales, mientras ello no ocurra no se podrá sostener que las protestas tengan resultados en función de sus demandas como si ocurrió en las protestas del 2000, centradas en la recuperación de la democracia en su sentido mínimo: la electoral, por ello, la demanda principal fueron elecciones transparentes, o las del año 2020, pese a la pandemia, la protesta ciudadana se articuló sobre la renuncia de Manuel Merino.

Otro aspecto que me parece importante de analizar sobre el éxito de las protestas en base de sus demandas es la generalidad de sus pedidos o dicho de otro modo el “maximalismo de sus demandas”, demandar “que se vayan todos”, me parece difícil de concretarse y por ello, reduce el alcance de las protestas.

Entonces, el escenario que tenemos para las próximas protestas, entre ellas la convocada para el 25OCT25, muestra una baja probabilidad de éxito si se evalúa desde su capacidad para alcanzar las demandas planteadas. Ello se explica por la diversidad de demandas y, en varios casos, por el carácter maximalista de sus pedidos.

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